¿Porqué encendemos la vela de miel los días 11 y 22?
Hay pequeños rituales que, cuando se convierten en una costumbre, transforman nuestra forma de vivir el día a día. Uno de ellos es el ritual de la vela de miel, una práctica sencilla que nos invita a detenernos unos minutos, respirar y conectar con todo aquello que ya forma parte de nuestra vida.
En Magia y Purpurina es uno de los rituales que más me gusta compartir porque no está basado en pedir, sino en agradecer. Y esa pequeña diferencia cambia completamente la energía con la que vivimos el momento. Si llevas tiempo siguiendo la revista mensual, seguramente ya lo conozcas. Y si acabas de descubrir este espacio, hoy quiero contarte por qué la vela de miel ocupa un lugar tan especial.
¿Por qué una vela de miel?
La miel siempre ha estado relacionada con la dulzura, la abundancia, la prosperidad y la armonía. Cuando encendemos una vela elaborada con miel, estamos invitando a nuestra vida a recordar que la abundancia comienza cuando somos capaces de valorar todo aquello que ya tenemos. No importa si hablamos de salud, familia, trabajo, amistades o pequeños momentos cotidianos. La gratitud abre espacio para seguir creciendo. Por eso este ritual nunca comienza con una lista de deseos, comienza con un gracias.
Muchas veces asociamos los rituales con manifestar objetivos o atraer aquello que deseamos. Sin embargo, la vela de miel nos recuerda algo mucho más profundo. Cuando damos las gracias de corazón, nuestra atención deja de centrarse en la carencia para empezar a reconocer la abundancia que ya existe. Y cuando cambiamos el foco, también cambia nuestra manera de afrontar la vida.
Por eso, cuando enciendo mi vela de miel, dedico unos minutos a escribir o pensar en todo aquello por lo que me siento agradecida. No hace falta que sean grandes acontecimientos. A veces basta con agradecer una conversación bonita, un abrazo, una oportunidad o simplemente haber encontrado un momento de calma.
¿Por qué los días 11 y 22?
Dentro de la numerología el 11 y 22 son considerados números maestros.
El número maestro 11
El 11 representa la intuición, la inspiración, la conexión espiritual y el despertar de la conciencia. Es un número que nos invita a escuchar nuestra voz interior y a recordar quiénes somos realmente. Por eso muchas personas aprovechan el día 11 de cada mes para realizar meditaciones, escribir tus propósitos o dedicar un tiempo especial al crecimiento personal.
El número maestro 22
El 22 es conocido como el gran constructor. Representa la capacidad de convertir los sueños en realidad mediante la acción consciente. Une la parte espiritual del 11 con la capacidad de materializar proyectos, crear estabilidad y construir una vida alineada con nuestros valores. Por eso el día 22 resulta especialmente bonito para realizar un ritual basado en la gratitud y la abundancia.
Un momento para parar
Vivimos con tanta prisa que pocas veces nos permitimos simplemente detenernos. Encender una vela puede convertirse en un pequeño recordatorio de que necesitamos regalar unos minutos a nuestro bienestar. Sin móvil, sin prisas, sin obligaciones, solo tú, una llama y un momento de calma.
El ritual de gratitud que comparto cada mes
Si llevas tiempo por aquí, sabrás que cada mes preparo una revista gratuita con diferentes propuestas para trabajar el bienestar desde un enfoque creativo y emocional. Uno de los rituales que más cariño recibe es precisamente el ritual de la vela de miel, acompañado de ejercicios de gratitud que puedes adaptar a tu propio momento vital.
Cada edición incorpora nuevas ideas para convertir estos pequeños gestos en hábitos que nos ayuden a vivir con mayor presencia y equilibrio. Si todavía no la conoces, puedes descargarla gratuitamente desde la categoría de Recursos Gratuitos de la web.
Nuestra vela de miel artesanal
En la tienda encontrarás nuestra vela de miel artesanal, elaborada con mimo para acompañar este ritual de gratitud. Está pensada para convertirse en ese pequeño momento contigo mism@ que puedes repetir cada 11 y 22 del mes o siempre que sientas la necesidad de reconectar contigo.
Puedes encontrarla AQUÍ
Un último consejo
La magia de este ritual no está solo en la vela. Está en el tiempo que decides regalarte, en respirar, en agradecer, en recordar que incluso en los días difíciles se esconden motivos para dar las gracias.
Y quizás, cuando menos lo esperes, descubras que aquello que empezó siendo un simple ritual se ha convertido en una nueva forma de mirar la vida.
Con amor, y magia y purpurina, Yolanda.



